Archive for 30 junio 2011

No desayunar influye en las notas

El verano es un buen momento para analizar el curso y ver algunos motivos que pueden haber pesado a la hora de no haber obtenido mejores resultados. ¿Uno de ellos? Una mala alimentación y un desayuno escaso.

El desayuno es una parte importante para conseguir una dieta equilibrada, es fundamental desayunar para la actividad física e intelectual. Muchas veces se nos olvida que nuestros hijos están una media de 7 horas al día en el aula. Pero es relevante comentar que se ha demostrado que los niños que no desayunan, o lo hacen incorrectamente, suelen tener más problemas escolares que aquellos que realizan un desayuno completo y correcto. La falta de glucosa empuja a nuestro cuerpo a quemar otras reservas energéticas, lo que causa múltiples alteraciones en el normal funcionamiento orgánico. En edades escolares es especialmente significativo, ya que está demostrado el descenso del rendimiento del alumno que no desayuna habitualmente, pues queda mermada la capacidad de expresión, de memoria, de resolución de problemas (la inteligencia práctica) y la creatividad.

De hecho, según un estudio de la Asociación Española de Pediatría los niños que no desayunan son más apáticos y tienen un menor rendimiento escolar. “Los resultados sugieren que la omisión del desayuno interfiere en la función cognitiva empeorando el rendimiento escolar del niño”.

Los niños que toman un desayuno completo (compuesto por leche, fruta e hidratos de carbono) sacan notas más altas, tienen más energía, desarrollan una actitud más positiva y se enferman menos. Además, y de cara a la adolescencia, reducen ese estado de ansiedad que provoca el no desayunar y que puede tornarse en agresividad cuando van creciendo.

El aporte calórico del desayuno debería representar el 25% del total de la dieta del niño, casi igual que la comida (30%) o la cena (30%), repartiéndose el 15% restante entre el tentempié de media mañana y el de la merienda. El cuerpo lleva cerca de 10 horas sin ingerir ningún nutriente, por lo que es fundamental que lo primero que comamos sea algo equilibrado, que nos ayude a compensar las carencias de la noche.

Además, ya se ha comprobado que un desayuno completo es una forma eficaz de combatir una de las grandes plagas de nuestros días: la obesidad infantil. La prevalencia de obesidad es superior en las personas que no desayunan o que lo hacen mal, ya que llegar con demasiada hambre al mediodía suele provocar que se coma peor (más grasas) y más de lo necesario. Si el cuerpo acumula grasas en lugar de quemarlas, algo que suele suceder por la mala distribución de las comidas, se pierde energía y se tiende al sedentarismo. Los datos del Ministerio de Sanidad cifran en un 8,5% la tasa de niños obesos (entre 2 y 17 años) y en un 18,2% la de niños con sobrepeso. Y hay una alta probabilidad de que el niño obeso sea un adulto obeso.

El dibujo de los niños

Hay dos cosas con las que los niños disfrutan: jugar y pintar. A través del dibujo comunican y expresan sus pensamientos, sus sentimientos, etc. El dibujo es un canal de comunicación entre el niño y su mundo exterior. La importancia del dibujo en la vida de los niños y su gran utilidad como medio de expresión ha hecho que su estudio sea de vital importancia.

El dibujo es una operación mental de gran complejidad, porque para dibujar algo tenemos que realizar una difícil labor de abstracción, y convertir en línea lo que vemos como volúmenes coloreados. El niño va pasando por diferentes etapas en lo que a esta habilidad se refiere. Al principio, el dibujo consiste simplemente en garabatos. Usa el papel como medio para ejercitar su motricidad, esta vez con el lápiz o con las pinturas, y crea formas que no guardan ninguna relación con la realidad. Es simplemente un juego. El niño explora su propio cuerpo, su capacidad de movimiento… y eso queda reflejado en el papel.

Pronto esos garabatos empiezan a guardar parecido con la realidad y el niño empieza a plasmarla de forma intencionada. Pero aún no tiene las capacidades motrices necesarias para hacerlo de una forma realista. Eso le crea una gran frustración y sus esfuerzos en ese momento van destinados a conseguir que sus dibujos guarden el mayor parecido con lo que le rodea. Las proporciones no están aún bien conseguidas, las figuras humanas se muestran desproporcionadas… pero ya hay un intento por parte del niño de plasmar lo que le rodea. Es la época de los llamados “cabezones”. Se trata de figuras humanas con grandes cabezas de las que salen líneas que representan brazos y piernas.

Pero el niño rápidamente empieza a ser capaz de plasmar lo que ve de forma más realista. Las figuras tienen proporciones más equilibradas. Hay un gran intento de plasmar todas las características del dibujo aunque no sean visibles al natural. Por ejemplo, si dibuja un edificio dibujará también la gente que hay dentro de él aunque en la realidad no podríamos verlo; o si dibuja a un hombre con zapatos puede que éstos dejen ver los pies. Las figuras humanas están más elaboradas y la cabeza ya no aparece tan desproporcionada. Sin embargo sigue habiendo errores de percepción como dibujar los pies de perfil y el cuerpo de frente o la nariz de perfil y el cuerpo de frente.

Será a los ocho o nueve años cuando el niño intente plasmar la realidad tal cual es, tomando perspectiva e intentando no sólo incluir todos los elementos de lo que percibe, sino que además éstos guarden una armonía. Es la época en la que las figuras empiezan a tener perspectiva, en la que incluso puede que dibuje sombras o los tamaños de las figuras se adecuen a la profundidad que tendrían en el espacio. Los dibujos dejan de ser tan “infantiles”

El dibujo tiene grandes virtudes educativas. Además de fomentar la creatividad, sirve para educar la atención, cosa muy importante en los primeros años. Sólo tenéis que ver la concentración de un niño cuando colorea una figura o cuando dibuja. En la actualidad se está dando gran importancia al aprendizaje de las metas. El niño debe hacer proyectos, proponerse objetivos desde muy pequeño, porque eso le enseña a fijar su atención, a movilizar sus energías, y a saber si lo está haciendo bien o no. El dibujo nos proporciona una ocasión de fomentar esta capacidad. Los niños pequeños comienzan a dibujar sin propósito definido. Mientras están haciéndolo, suelen decir lo que están dibujando, pero cambian según “les sale”, y otros solamente lo dicen al final. Cuando son un poco mayores, toman la decisión al principio, y dicen: “Voy a dibujar esto…”

Es importante que observeis los dibujos de vuestros hijos y analiceis estos puntos para ver sus avances:

  • Se puso a dibujar y cuando terminó reconoció lo que había pintado.
  • Se puso a dibujar y, mientras lo hacía, dijo lo que estaba dibujando.
  • Dijo lo que iba a dibujar, pero cambió durante el proceso.
  • Dijo lo que iba a dibujar y lo mantuvo hasta el final.

La Convivencia con otras Culturas

España ha sido durante los últimos años un país de acogida de emigrantes venidos desde diferentes zonas del mundo. El incremento de población ha supuesto cambios importantes en nuestra realidad social en la que todos hemos hecho esfuerzos para una convivencia democrática e igualitaria. La escuela es una de las instituciones que más ha sufrido estos cambios. Uno de sus objetivos principales es la integración de estos niños. Para ello, la colaboración de los padres y madres y de la sociedad en general es obligada e indispensable.

Los datos del curso 2007/2008 revelaban que la comunidad escolar inmigrante en Primaria ascendía a un 11,2% y en ESO un 10,8%, pero con grandes diferencias de distribución ya que hay provincias que puede sobrepasar el 20% y otras apenas llegar al 5%.

Los profesionales de la educación tienen como uno de sus objetivos fundamentales la integración de estos niños. La escuela ya no es un mero transmisor de conocimientos sino es el espacio idóneo para que todos los niños, con independencia de su origen, tengan las mismas oportunidades, la misma calidad de educación para prepararles adecuadamente para el futuro como ciudadanos responsables, libres, de pleno derecho que ayudarán al progreso de nuestro país. Con independencia de que debemos exigir a los responsables educativos mejoras en el proceso de integración de los niños a nuestro sistema educativo, a nadie se le escapa que la educación en valores como la tolerancia, el respeto a la diferencia, la igualdad de oportunidades no la puede realizar la escuela en solitario: es imprescindible la colaboración de las familias.

Los colegios pueden hacer acciones educativas de interculturalidad, pero si nuestros hijos salen de la escuela y se encuentran con discursos o posiciones ideológicas llenas de prejuicios hacia los extranjeros de poco valdrá el esfuerzo de un profesor en el aula para integrar a niños inmigrantes. Todos sabemos que los prejuicios, las ideas negativas sobre los estudiantes de fuera están a la orden del día en nuestro país: Según el CIS el 49% de los españoles se identifica con la idea de que la inmigración baja la calidad de la enseñanza y cerca de un 45% considera que los niños de origen español debería tener preferencia a la hora de elegir centro. Por otro lado, en algunos barrios de grandes ciudades se van formando guetos educativos, que en nada favorecen la integración de las familias no autóctonas en nuestra sociedad.

La colaboración de las familias en este tema tiene que venir por desterrar prejuicios e ideas discriminadoras o xenófobas. Las desigualdades se acentúan cuando negamos al otro derechos que queremos para nosotros mismos. Los niños son conscientes de las diferencias a partir de los 4 años, pero no le dan un valor a unos determinados rasgos físicos, lo que quieren es ser aceptados y queridos. Es en Primaria cuando comienzan a identificar un rasgo físico determinado con una cualidad, y lo hacen aprendendiendo los valores que les enseñamos, pero también los aprenden por omisión. Por eso, los padres tenemos que enseñarles a respetar las diferencias entre las personas de manera activa y constante:

  • No hacer comentarios degradantes sobre grupos de otras etnias o estatus social.
  • Estimular la amistad de nuestros hijos con niños de etnias, culturas variadas y valorar esas diferencias.
  • Proporcionar juguetes y juegos que reflejen la variedad de culturas, razas y nacionalidades.
  • Crear un modelo de familia donde primen el respeto y la tolerancia.
  • Si ataca a otros niños dejarles claro que son comportamientos absolutamente inaceptables.
  • No obligarles a pensar como tú. Razona con ellos, discrepa, pero siempre respetando su opinión.
  • Apreciar los valores de tu cultura, familia e historia haciéndoles sentirse orgullosos.
  • Investigar sobre otras culturas y valorarlas positivamente como formas distintas a las vuestras.
  • Ayudarles a desarrollar la empatía y la compasión.

Cuando decidimos tener hijos estamos construyendo un puente al futuro, nos proyectamos adelante y decidimos no solo vivir nuestra vida desde el presente y nuestra individualidad. Queremos un mundo mejor para nuestros hijos donde se practique la justicia, la igualdad, el respeto. Una sociedad que permita ampliar las posibilidades y que favorezca la consecución feliz de proyectos vitales. Estamos creando, estamos haciendo que nuestra sociedad avance en nombre de los niños, de todos los niños. No deseamos crear una sociedad que discrimine en razón de sexo, religión, u origen. Por eso, como sociedad hacemos un esfuerzo enorme para que todos los niños accedan a la educación, que es el instrumento más poderoso que tenemos de integración. La Declaración de los Derechos Humanos dice que todos tenemos derecho a la educación, al trabajo, a la seguridad social, a una vivienda y a un nivel de vida suficiente para asegurar la salud y el bienestar de nuestra familia.

Técnicas Nemotécnicas

Las técnicas nemotécnicas ayudan a memorizar mejor, con mayor rapidez y con mayor eficiencia. Se registra mejor la información lo que permite posteriormente recordarla con mayor exactitud.

Método de la palabra-pinza

Se cogen los números del 1 al 10 y cada uno de ellos se asocia con una palabra con la que rime. Cada estudiante puede hacer su propia asociación.

Esta palabra que rima es la “palabra-pinza” que utilizaremos para hacer asociaciones con la información que tenemos que memorizar. Son asociaciones inverosímiles.

La memoria tiende a recordar con más facilidad aquello que le llama la atención, lo absurdo (si vemos un perro por la calle no le prestaremos atención, pero si vemos un perro verde no lo olvidaremos). Veamos su funcionamiento:

Seleccionamos las siguientes “palabras-pinza”:

  • Uno – zumo (nos imaginamos un vaso de zumo con una etiqueta en la que colocaremos mentalmente la información que queremos recordar).
  • Dos – tos (nos imaginamos una boca muy grande que se abra para toser y dentro de la boca un pequeño cartel donde colocamos la segunda información que queremos memorizar).
  • Tres – tren (nos imaginamos un tren de vapor que sale de un túnel y en la parte delantera de la locomotora un cartel donde colocaremos la tercera información que queremos memorizar).
  • Cuatro – zapato
  • Cinco – borrico
  • Seis – jersey
  • Siete – billete
  • Ocho – bizcocho
  • Nueve – jueves
  • Diez – pez

Hay que tratar de visualizar cada palabra pinza con el máximo detalle, interactuando con la información con la que la hemos asociado:

Por ejemplo si el primer dato que vamos a memorizar es “billete de avión”, puedo imaginar lo siguiente: Un zumo de naranja fresco, vestido con una camisa hawaiana y unas bermudas, con una maleta en su mano, yendo al aeropuerto. En la etiqueta del vaso hay pegado un cartel que dice “billete de avión”.

El recuerdo se producirá de la siguiente manera:

Pensaré en el número uno e inmediatamente me vendrá a la mente la palabra “zumo”; a partir de ahí recordaré la escena que había imaginado: vaso de zumo yendo al aeropuerto con una maleta y en la maleta escrito “billete de avión”.

Este método exige conocer perfectamente la serie-pinzas que se utiliza. Se pueden elaborar listas de cientos de “palabras-pinza”. Una ventaja que ofrece este método es que se puede ir directamente al dato que uno quiere recordar, sin tener que recorrer toda la serie.

Por ejemplo: si quiero recordar el octavo dato de la lista utilizaré la palabra-pinza que corresponde al número ocho lo que me permitirá recordar el dato memorizado.

Además de los números, también se pueden utilizar como serie-pinzas los días de la semana, los meses del año, las letras del alfabeto, etc.

Método de la cadena

Consiste en enlazar los diferentes elementos que se van a memorizar como si formaran una cadena. Los elementos estarán interactuando dos a dos: el primero con el segundo, el segundo con el tercero, el tercero con el cuarto…

Imaginaremos escenas absurdas en las que intervienen cada pareja de elementos. Hay que tratar de visualizar estas escenas con el mayor detalle posible. Es un método muy eficaz para memorizar una lista de datos no demasiado extensa (máximo unos 10 elementos).

Con este método detectaremos inmediatamente si hemos olvidado algún objeto de la lista ya que a la cadena le faltará un eslabón. Veamos su funcionamiento:

Vamos a memorizar la siguiente lista.

Carpeta, bolígrafo, calculadora, diccionario, libro

Generamos las siguientes relaciones:

1ª escena: Una carpeta va andando por la calle con mucha prisa porque pierde el autobús, va corriendo por la acera y tropieza con un bolígrafo que estaba tomando el sol y se cae (con esta imagen conectamos carpeta y bolígrafo).

2ª escena: Un bolígrafo se fue a dormir pero cuando se metió en la cama la notó un tanto extraña, muy dura y con teclas. Cuando levantó la sábana vio que no era su cama sino la calculadora de su amigo (aquí conectamos bolígrafo y calculadora).

Y así hasta tener conectados todos los objetos de la lista. En el sistema de cadena (al igual que en el de relato y en el de lugares que veremos a continuación) cuando se pretende recordar la lista de objetos hay que realizar el recorrido completo empezando por el primer elemento de la lista.

Método del relato

Consiste en crear una historia con todos los elementos que se pretende memorizar. No se establecen relaciones dos a dos como en el caso anterior sino una única historia en la que participan todos ellos. Este método puede ser adecuado cuando hay que memorizar elementos que no son fáciles de visualizar (por ejemplo, conceptos abstractos: justicia, igualdad…),

También puede servir cuando hay que memorizar reglas o definiciones (por ejemplo: “todo número multiplicado por cero es cero”) haciendo que uno de los personajes del relato la diga en un momento determinado.  Este método es más apropiado para personas con mayor facilidad para la memoria verbal que para la visual. Veamos como funciona.

Imaginemos que hay que memorizar la misma lista que en el punto anterior:

Carpeta, bolígrafo, calculadora, diccionario, libro

Podemos crear la siguiente historia:

“La carpeta llamó a su amigo el bolígrafo y se fueron a comprar pilas para la calculadora, pero en una esquina se chocaron con un diccionario que iba corriendo buscando un libro”.

Método de los lugares (o de loci)

Funciona asociando los elementos que hay que memorizar con una serie de lugares previamente establecidos. Los lugares siguen un orden determinado, un recorrido establecido.

Podemos utilizar como lugares las habitaciones de la casa, se entra en casa, a la derecha la cocina, a continuación un aseo de invitados, le sigue el cuarto de mi hermana, el cuarto de mis padres y después su cuarto de baño. Volviendo por el pasillo, al otro lado el cuarto de mi hermano mayor, a continuación mi cuarto, luego el cuarto de baño de los hermanos, la sala de estar y en último lugar el comedor. Se trata de un recorrido con 10 lugares determinados. Otro recorrido puede ser las tiendas de la calle en la que vivo, o los pueblos por los que paso camino de la playa, etc.

Tienen que ser recorridos perfectamente conocidos, tienen que seguir un orden predeterminado (no vale alterarlo) y a ser posibles que sean recorridos ampliables por si hay que memorizar una lista más extensa (por ejemplo, en el recorrido de la casa se podría incluir la portería, el vestíbulo, la terraza, el trastero, el garaje, etc.). Estos recorridos hay que repasarlos con frecuencia, conocerlos con total exactitud.

Este método funciona asociando a cada uno de estos lugares uno de los elementos de la lista que se pretende memorizar. Hay que tratar de visualizar el lugar y el elemento que se memoriza de forma muy precisa, interactuando, con imágenes muy claras.

Uno puede tener establecidos recorridos diferentes, de distinta longitud (según la extensión de la lista a memorizar) o utilizar un recorrido diferente con cada asignatura.

Este método tiene como ventaja que es reutilizable (a diferencia del método de la cadena y del relato), si bien es conveniente dejar pasar al menos un par de días antes de volver a emplearlo con una nueva lista de elementos para evitar que se pueda mezclar con la anterior. También permite detectar un olvido. Veamos como funciona y para ello seguiremos utilizando la misma lista de objetos:

carpeta, bolígrafo, calculadora, diccionario y libro

Generamos las siguientes asociaciones:

  • Cocina: quiero entrar pero no puedo abrir la puerta, consigo abrirla un poco y veo que el suelo está lleno de carpetas.
  • Aseo de invitados: abro la puerta y siento un golpe en la cabeza; alguien ha colocado un bolígrafo sobre la puerta que ha caído y me ha golpeado.
  • Cuarto de mi hermana: le voy a dejar un libro pero veo que la puerta no tiene picaporte sino un panel con dígitos, parecido a una calculadora, en el que tengo que teclear una contraseña.
  • etc.

A la hora de recordar hay que seguir el recorriendo, entrando en cada una de las habitaciones de la casa, y nos vendrán inmediatamente a la mente las asociaciones que habíamos realizado.

Método fonético numérico (o de Herigón)

A cada número del 0 al 9 se le asigna una (o más) consonante(s) (nunca una vocal). El criterio para esta asignación puede ser el que determine el estudiante, pero a ser posible en base a algún tipo de vinculación entre el número y la consonante. Bien porque el número comience por dicha consonante o porque sus formas guarden alguna similitud, o por alguna otra relación.

Hay que tratar de que cada número tenga asignada al menos una consonante de uso frecuente. No se utilizarán las consonantes dobles (ch, ll, rr), ni aquellas de poco uso (x, w), ni tampoco la “h” muda. Una misma consonante no puede estar asignada a dos números a la vez. Veamos un ejemplo de asignación:

  • Al 1: la “t” (tiene un único trazo vertical)
  • Al 2: la “n” y la “ñ” (tienen dos patas)
  • Al 3: la “m” (tiene tres patas) y la “d” (tercera consonante del alfabeto)
  • Al 4: la “c” (empieza por esa letra); también la “k” y la “q” (mismo sonido)
  • Al 5: la “l” (en números romanos 50 se representa por “L”)
  • Al 6: la “g” (en mayúscula la “G” se parece al 6) y la “j” (sonido parecido)
  • Al 7: la “f” (en mayúscula la “F” parece un 7 al revés) y la “s” (empieza por esa letra)
  • Al 8: la “p” (es la primera letra de “Pinocho”)
  • Al 9: la “v” (es su segunda consonante) y la “b” (mismo sonido)
  • Al 0: la “r” (es su segunda consonante)

Como se puede comprobar la asociación es muy libre. Cada estudiante puede establecer su propia asociación.

Una vez asignadas las consonantes hay que buscar para cada número una palabra que contenga exclusivamente una de las consonantes que se le han asociado: Las vocales se utilizan de comodines. Estas palabras pueden ser:

  • Al 1: la “t”; palabra “tío”
  • Al 2: la “n” y la “ñ” ; palabra “nao”
  • Al 3: la “m” y la “d”; palabra “ama”
  • Al 4: la “c”, la “k” y la “q” ; palabra “oca”
  • Al 5: la “l”; palabra “ola”
  • Al 6: la “g” y la “j”; palabra “ojo”
  • Al 7: la “f” y la “s”; palabra “oso”
  • Al 8: la “p” ; palabra “púa”
  • Al 9: la “v” y la “b” ; palabra “uva”
  • Al 0: la “r”; palabra “río”

Estas palabras son las que utilizaremos como “palabras-pinza”. La serie de “palabras-pinza” puede ser todo lo larga que se quiera, con números de dos o más cifras. Por ejemplo:

  • 41: letras “c” (del 4) y “t” (del 1): palabra “coto”
  • 54: letras “l” (del 5) y “c” (del 4): palabra “laca”
  • 58: letras “l” (del 5) y “p” (del 8): palabra “lapa”
  • 67: letras “g” (del 6) y “s” (del 7): palabra “gas”
  • 89: letras “p” (del 8) y “v” (del 9): palabra “pavo”
  • 147: letras “t” (del 1), “c” (del 4) y “s” (del 7): palabra “tacos”

Por tanto, se pueden fabricar tantas pinzas como se quiera. Una ventaja de este sistema es que nos permite recordar los datos en el orden que uno quiera, sin necesidad de repetir toda la lista.

Por ejemplo, puedo ir directamente al número 9, recordar su palabra asociada “uva” e inmediatamente me vendrá a la mente el elemento de la lista que asocié con esa palabra-pinza.

El funcionamiento de este método es similar al método de palabras-pinza que ya vimos, se trata de asociar cada elemento de la lista con una palabra pinza siguiendo el orden numérico. La asociación será una situación imaginaria, absurda, en la que interactúen el elemento de la lista con la palabra pinza.

Por ejemplo: utilizando la misma lista que en los métodos anteriores:

carpeta, bolígrafo, calculadora, diccionario y libro

1ª asociación: “tío” y “carpeta”: Imagino un tío muy gordo en un día de agosto con mucho calor, sudando una barbaridad y en cada mano una carpeta con la que se abanica.

Y así el resto de asociaciones. A la hora de recordar, empezaré por el número uno, recordaré su palabra asociada “tío” e inmediatamente me vendrá a la mente la escena de un tío gordo abanicándose con las carpetas.

Método de las iniciales

Es un método útil para recordar listas cortas. Se trata de formar una palabra inventada utilizando las primeras silabas de los elementos de la lista. Veamos su funcionamiento

Tomemos la siguiente lista de objetos:

Tomate, mantequilla, leche, galletas y café

Con sus primeras sílabas formaremos la palabra “tomanlegaca”

Memorizaremos únicamente esta palabra, que al recordarla nos ayudará a recordar toda la lista de objetos.

Conclusión

Las reglas nemotécnicas exigen mucha práctica. Al principio pueden resultar difíciles de utilizar, pero con la práctica pueden llegar a ser enormemente útiles.

Cada estudiante puede elegir aquel método que más le convenga.

Los deberes en verano

Las vacaciones son ante todo un periodo de descanso, pero esto no significa que los niños deban abandonar por completo su proceso de aprendizaje.Debemos enfrentarnos a los deberes de una manera educativa y refrescante.

Llega el verano y con ello un periodo de descanso y de disfrutar en familia. Muchas familias se preguntan si es positivo que sus hijos sigan trabajando durante este largo periodo estival. Parece haber poco acuerdo entre los especialistas: Unos consideran que el verano sirve para desconectar y que es muy positivo que los niños se olviden de sus responsabilidades escolares. Otros defienden que aunque sea a otro ritmo los niños y niñas deben continuar con su aprendizaje por la importancia de perseverar en el hábito de estudio y facilitar la vuelta al colegio en septiembre. Las vacaciones son ante todo un periodo de descanso, pero esto no significa que los niños deban abandonar por completo su proceso de aprendizaje.

Por otro lado, no todos los casos son iguales, depende de si los niños son estudiantes de primaria o secundaria; si han pasado con tranquilidad el curso o tiene cosas que mejorar; depende de cómo organicéis las vacaciones, etc.

En verano los niños olvidan parte de lo aprendido, parece ser que los profesores donde más lo notan es en cálculo y en ortografía, mientras detectan que la lectura comprensiva mejora. Es positivo realizar un pequeño esfuerzo y dedicar todos los días a trabajar un rato, no más de media hora.

Los especialistas consideran que la mejor actividad de aprendizaje para el verano es la lectura o actividades que se salgan de lo habitual: visitas a museos, excursiones culturales, talleres creativos, campamentos en la naturaleza, etc. Con todas estas actividades los niños siguen aprendiendo pero desde otra perspectiva, que les sacude de la rutina de la enseñanza formal. Es importante tener en cuenta los siguientes consejos:

  • Dialogar con el profesor y seguir sus indicaciones, sobretodo si hay algo que el niño o la niña debe mejorar.
  • Planificar bien la tarea: fijar unos objetivos., que sean asumibles por parte de todos. Secuenciar bien las tareas para que el niño vaya viendo su progreso, algo que es muy motivador para ellos.
  • Fijar un horario: es positivo pactarlo con ellos, aunque es recomendable que los realicen por la mañana cuando están más descansados.
  • Elegir un lugar donde hacer los deberes, en donde puedan estar concentrados y cómodos
  • Sentarse con ellos y revisar lo que hacen. Esto no significa que hagáis los deberes con ellos, sino que adviertan vuestro interés.
  • Una buena actividad es leer juntos, comentar el libro del verano, escribir conjuntamente un cuaderno de viaje.
  • Planificar unas semanas donde podáis descansar todos, y ellos se olviden durante esos días de los deberes.
  • Libros de vacaciones de distintas editoriales: hay mucha oferta, si consideráis que os pueden ayudar, elegir bien, contrastando varios para lograr la mejor opción.

Para los padres que tienen hijos en la ESO, es posible que se encuentren con que han suspendido alguna asignatura. En este momento, es muy importante que habléis con el profesor para que os señale qué aspectos tiene que mejorar. También es importante que afiancen conocimientos instrumentales: escritura y lectura. Elegir bien las lecturas para que se adapten a los gustos de vuestro hijo/a y proponer que escriban cuentos o guiones cinematográficos o una revista del verano, pueden ser actividades que os ayuden a motivarles.

Resultados del Liceo Sorolla B en las pruebas de 6º de primaria de la comunidad de Madrid en el 2011

Esta semana la comunidad de Madrid ha comunicado al colegio los resultados de nuestros alumnos de 6º de primaria en la prueba realizada este año por la comunidad de Madrid, tras el descenso de los resultados obtenido el año pasado, el Liceo Sorolla B vuelve a dar unos excelentes resultados tanto el Lengua como en Matemáticas y también en cultura general, lo que ha hecho que de nuevo el Liceo Sorolla B recupere puestos situándose en el puesto 26 de los colegios de la comunidad de Madrid con una media de 8, 58 puntos.

Desde aquí queremos transmitir nuestra alegría y enhorabuena tanto a los alumnos de 6º de primaria del Liceo Sorolla B como a todo el claustro de profesores por hacer posible estos excelentes resultados con su esfuerzo y dedicación diaria

 

Lengua

Cultura General

Matemáticas

Media

Resultados 2011

9,02

8,00

8,73

8,58

Medía comunidad de Madrid

8,12

5,95

6,40

6,82

 

Luces y Sombras de las Altas Capacidades

Se estima que hay un 2% de personas (adultos y niños) con AACC, y sobre ellos circula una gran cantidad de falsos mitos e ideas preconcebidas, que oscurecen el concepto de superdotación y entorpece su correcto tratamiento. La imagen del empollón gafotas y sin amigos, tan recurrente en la cultura audiovisual, forma parte del inconsciente colectivo.

Los prejuicios más extendidos consisten en que son raros, solitarios, prepotentes, marginados, sufridores, o bien que son tan inteligentes que aprenden por sí solos y no necesitan ningún tipo de ayuda para progresar. Estas creencias no surgen de la nada, y pueden contener algo de verdad, pero como suele ocurrir, la sociedad tiende a generalizar y a quedarse en visiones simplistas. Es cierto que los niños con AACC se van a encontrar con problemas y dificultades que no conviene ignorar. No hay que ser ingenuo y pensar que por poseer altas capacidades tienen el éxito asegurado, o que van a triunfar sin esfuerzo. Esta convicción es una de las más erróneas y nocivas. Sería apropiado, pues, exponer el porqué de algunas de estos estereotipos y contrastarlos con la realidad.

Si se puede hablar de un elemento común entre los niños con AACC, partiendo de su heterogeneidad, es el supremo contraste que les caracteriza. Son niños rodeados de contradicciones que emergen de sus propias capacidades superiores. Su alta capacidad intelectual representa la cara y la cruz de sí mismos.

Parece que existe un momento especialmente crítico en el desarrollo de estos niños: el paso de Primaria a Secundaria, que supone un gran cambio y puede influir de manera negativa (por ejemplo, pasar de llevar buenas notas y ser estimados por los compañeros a lo contrario). Para evitar que se produzca este problema, que en numerosos casos supone el abandono de los estudios, la mejor alternativa es una detección temprana y la participación en proyectos de enriquecimiento.

¿Cuáles son los principales problemas que pueden surgir en el ámbito escolar?

Debido a sus aptitudes, los niños con AACC cuentan con más facilidades de aprendizaje. Su mayor capacidad les hace rápidos en las respuestas y soluciones, por lo que necesitan muy poca dedicación para terminar las tareas escolares. Esta falta de hábitos de estudio puede pasarles factura en cursos superiores. Si se acostumbran a sacar buenas notas sin esfuerzo, les costará dedicar más tiempo al estudio cuando las asignaturas se hagan más complejas.

Son capaces de incorporar nuevos conocimientos con rapidez, lo que puede presentar el inconveniente de que pronto se aburren y distraen en clase. Por otro lado, dada su enorme creatividad, sienten aversión hacia prácticas rutinarias y repetitivas. El colegio y sus deberes llegan a hastiarles si no se les proporcionan vías complementarias de actividad, conocimiento y expresión. Con ello se evita la desmotivación.

En general, son niños de una elevada autoestima, que valoran sus capacidades y se reconocen diferentes a los niños de su edad (esto se aprecia en el lenguaje: los niños con AACC lo dominan y poseen un vocabulario mucho mayor, y algunos dicen que sus compañeros “no saben hablar” o “hablan como bebés”). Este mismo auto-concepto les impulsa a exigirse demasiado a sí mismos, pues consideran que deben hacer todo bien e interpretan el mínimo fallo como un fracaso. Toleran muy mal la frustración debido a sus altas expectativas. Es muy importante que aprendan que es normal equivocarse, que la perfección no existe y que de los errores se aprende, para que se sientan mejor consigo mismos y con los demás.

Su inquietud por ampliar conocimientos y su interés por temas más propios de adultos puede distanciarlos de su grupo de edad, cuyos juegos y diversiones les resultan aburridos e infantiles, por lo que a veces prefieren actividades individuales como la lectura. Se puede pensar que el principal riesgo en este caso es el aislamiento, pero también puede darse una especie de “regresión”. Es decir, que el niño se ponga al nivel de los compañeros ocultando sus capacidades para pasar desapercibido (me parece importante señalar que esta práctica no se da sólo en la infancia, sino que son muchos los adultos que optan por esconder su mayor capacidad en el trabajo debido a las malas experiencias vividas). En la adolescencia suele ocurrir algo parecido, ya que se trata de una etapa en la que el peso del grupo es mayor que nunca, y la necesidad de encajar, enorme. Es difícil soportar la presión de la mayoría, que muchas veces impone estereotipos negativos como mujeres guapas pero no inteligentes. De manera que muchos adolescentes con AACC camuflan sus aptitudes con tal de amoldarse y no ser diferentes.

¿Consecuencias?

Una cantidad escandalosa de alumnos con AACC se pierden en el camino. Según datos de un informe publicado en 2006 por el Centro de Investigación y Documentación Educativa del Ministerio de Educación, el número de alumnos superdotados en nuestro país ascendía en el año 2000 a 300.000 alumnos, de los cuales tan sólo se habían identificado 2.000. Lo que significa que el 99,4% de estos perfiles pasaron desapercibidos en las escuelas. No se han hallado datos más recientes, pero resulta inadmisible que se desperdicie tanto talento. La falta de atención a las necesidades de los alumnos con AACC es un grave error que les afecta tanto a ellos como a la sociedad en general. Desde numerosas asociaciones se lucha por poner remedio a esta situación precaria.

Es importante señalar que todas estas adversidades lo son sólo en potencia, y desde luego no tienen por qué aparecer. La referencia a ellas surge del intento de ofrecer una visión lo más amplia posible. Se trata de posibilidades que hay que conocer, pero que se pueden y es fácil evitar. Las claves, como se ha expuesto, son una correcta y temprana detección, una estrecha colaboración entre las familias y los colegios y la participación en programas de ampliación. Estos no sólo son efectivos a nivel intelectual, sino que además fomentan el desarrollo del área social y emocional.

La realidad muestra que los niños bien dotados parecen ser emocionalmente más estables, más independientes, activos e imaginativos que la media. Estudios demuestran que, al menos en Primaria, los niños con AACC presentan una elevada aceptación social. De hecho, es mayor número de investigaciones que apoyan la “hipótesis saludable” del superdotado que la contraria. No obstante, se debe insistir en que hay que desechar expectativas extremistas: estos pequeños, ni tienen el éxito garantizado ni van a caer en el fracaso. Son niños como los demás, y “más que adultos excepcionales, hay que hacer niños felices”.