Una Nueva Realidad Infantil: Los Niños Llave

Los cambios socio-económicos y educativos de los últimos años han generado una nueva realidad infantil: los niños llave. Niños que carecen de adultos que se ocupen de ellos desde la salida del colegio y que disponen de llaves, desde muy temprana edad, para poder entrar en casa. En algunos casos esa ausencia lleva otras responsabilidades asociadas: cuidar de los hermanos menores, hacerse la comida u ocuparse de todo solos por la mañana antes de salir de casa.

Lejos de provocar sentimientos de culpabilidad y centrarnos en lo aspectos negativos queremos, como siempre, ver el mundo con optimismo. Si desde esta visión nos planteamos, ahora que llega la preparación del nuevo curso, esta necesidad en nuestra familia: ¿Cómo podemos hacer lo mejor? ¿Qué aspectos debemos tener en cuenta? ¿Tiene alguna consecuencia positiva?…

Cuando nos planteamos esta circunstancia parece claro que para nadie es la solución ideal pero, en muchos casos, parece que no hubiera otra. En este sentido me gustaría abogar un poco más por la tribu y por la vuelta a algunos aspectos de crianza tradicional. Una de las razones de trasfondo por las que aparece este problema son las familias nucleares de corta extensión, la “independencia” de las familias o la ausencia de redes sociales de apoyo de calidad. Es importante comprobar, antes de tomar esta decisión, si no hay otras opciones mejores. Salvando la alternativa de sobrecargar a los abuelos existen otras posibles soluciones intermedias.

Si tu trabajo tiene cierta flexibilidad para acoplarse un día a la semana o una semana al mes es posible ponerse de acuerdo con otras madres o padres en situación similar. No olvides que tu problema no es único. ¿Por qué no cuidar una vez a la semana, o una semana al mes, de tu hijo y otros 3 compañeros y turnarse con sus padres para hacerlo de forma alternativa?

Si tienes amigas o conocidas que estén en circunstancias parecidas y que tengan algo de presupuesto, aunque sea corto, para solventarlo existe una opción poco difundida en España pero más común en otros países: los jardines rodantes. Se trata de cuidadoras que se ocupan de entre 2 y 4 niños a la vez y que alternan la estancia en las casas de cada uno de los niños. Aunque se ha explotado más a nivel de infantil como alternativa a la guardería, puede ser llevado a cabo a cualquier edad y ofrece ventajas económicas además de fomentar la relación entre iguales y la posibilidad de crear grupos de estudio en los más mayores.

¿Existe en tu localidad un banco del tiempo? Es posible que te interese intercambiar el cuidado de tus hijos por unas clases particulares o cualquier otro servicio que tú puedas prestarles.

Si ya hemos valorado todas las opciones y no encontramos otra solución que dejarles solos…No te preocupes ni te culpabilices. Si lo organizas de forma adecuada puede tener también consecuencias positivas para el desarrollo de tu hijo. Se hará más responsable, tomará más conciencia de las necesidades de un hogar y valorará mucho todo el tiempo que le dediques al 100%. Es importante seguir unas recomendaciones mínimas para que la experiencia sea positiva:

  • Valora detenidamente el centro al que va a acudir. Recuerda que no todos tienen los mismos horarios de clases ni servicios de apoyo.
  • Haz el cambio progresivo. Déjale unas llaves previamente mientras tú estés aun con él en casa. Podrás poner a prueba si las olvida en casa, las pierde…
  • Dales mayores cotas de responsabilidad progresiva en otros aspectos. Es primordial si quieres que se haga responsable, comprobar que puede serlo en sus autonomías básicas.
  • Asegúrate de que sabe resolver problemas y enfrentarse a dificultades. Aunque estés tú permítele que solvente él pequeñas dificultades del día a día.
  • Se realista respecto a sus capacidades tanto físicas como psicológicas: ¿hace falta fuerza para abrir la puerta? ¿Puede ocuparse realmente de sus hermanos? ¿Comprende y prevé los riesgos de sus acciones?
  • Busca una persona cercana que pueda acudir rápido si sucediera algo.
  • Ayúdales a organizar el tiempo: deberes, ocio, tecnologías…
  • Marca junto con él unas normas y pautas básicas de conducta y ponlas por escrito en un lugar visible y accesible durante todo el día.
  • Planifica como van a ser las comidas, el uso del dinero de emergencia etc.
  • Aprovecha el tiempo que pases con él al llegar a casa para hablar y fomentar una comunicación fluida. ¿Cómo le ha ido?, ¿qué problemas le han surgido?, ¿ha tenido miedo? ¿se siente solo? Es importante conocer sus sentimientos y sensaciones y darle la oportunidad de expresarlos.
  • No olvides que tu responsabilidad educativa sigue estando ahí. Aunque no le veas mucho define los límites y exígele en la medida de sus posibilidades.
Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: