Posts Tagged ‘tipos de memoria’

Funcionamiento de la memoria

Se distinguen básicamente dos tipos de memoria:

  • Memoria a corto plazo
  • Memoria a largo plazo

Memoria a corto plazo

Cuando recibimos una información ésta se almacena automáticamente en nuestra memoria a corto plazo donde puede mantenerse unos segundos. Si no se le presta atención al cabo de unos 30 segundos se pierde.

La memoria a corto plazo tiene una capacidad muy limitada, tanto en volumen de almacenamiento como en tiempo de permanencia.La información se puede mantener en la memoria a corto plazo mediante la repetición. Por ejemplo, cuando nos dicen un número de teléfono y lo vamos repitiendo hasta encontrar un papel donde apuntarlo.

Si uno presta atención a esta información y la elabora (analiza, comprende, relaciona con otras ideas) puede pasar de la memoria a corto plazo a la memoria a largo plazo.

Memoria a largo plazo

La memoria a largo plazo es prácticamente ilimitada tanto en capacidad como en duración. El proceso de memorización implica tres fases:

  1. Registrar
  2. Retener
  3. Recuperar

Mientras mejor registremos la información, más fácil nos resultará su memorización, la retendremos por más tiempo y la recuperaremos mejor cuando la necesitemos.

Es fundamental trabajar bien la información: ser conscientes de lo que estamos haciendo, prestar la máxima atención, evitar interferencias (otras informaciones que estamos recibiendo al mismo tiempo, por ejemplo ruidos del ambiente, imágenes, sensaciones corporales, etc.) que distraen nuestra atención.

Registrar

En la fase de registro influyen diversos factores:

  • Atención: La atención permite seleccionar unos estímulos e ignorar otros. Es fundamental tratar de reducir las posibles interferencias. Hay que estudiar en un lugar tranquilo, sin ruido, que facilite la concentración. El lugar ideal es la propia habitación, con la puerta cerrada y en silencio (sin música). La atención depende en gran medida de nuestro interés o motivación y del control de nuestras emociones (alegrías, preocupaciones, tristezas…). Las emociones pueden llegar a bloquear nuestra mente, distrayéndonos de lo que estamos realizando. Se puede ejercitar la atención, aprender a captar la información principal y los detalles relevantes, saber distinguir lo importante de lo accesorio. Ejemplos: leer atentamente un artículo y tratar de repetirlo mentalmente con el máximo detalle posible. Observar una foto y tratar de describirla.
  • Motivación: Resulta más fácil memorizar aquello que nos interesa. A un niño le resultará más fácil memorizar los nombres de los jugadores de su equipo que las capitales de los países europeos. Por ello el estudiante debe esforzarse y tratar de ilusionarse con sus asignaturas, buscarle su lado positivo. Si desde el principio uno decide que cierta asignatura no la soporte le va a resultar mucho más difícil su aprendizaje.
  • Significado: Antes de comenzar a memorizar es fundamental comprender la información, entenderla. Tratar de memorizar algo que no se entiende exige un esfuerzo enorme y como mucho se consigue su memorización imperfecta (con muchos errores) y a corto plazo (se pierde rápidamente). Por ejemplo, si hay que memorizar una definición es fundamental en primer lugar entenderla; sólo entonces se podrá memorizar correctamente.
  • La elaboración de la información facilita la memorización: Cuanto más se trabaje la lección que se pretende aprender más fácil resultará su memorización. La memorización literal (al pie de la letra) solo se debe realizar en casos muy concretos (por ejemplo, definiciones, fórmulas, leyes, etc.). Excluyendo estos supuestos, la memorización debe pretender el ser capaz de desarrollar con nuestras propias palabras el texto aprendido, y para ello es esencial haberlo entendido.
  • Organización: La información convenientemente organizada resulta más fácil de memorizar. Por ejemplo, es más fácil memorizar los meses el año en orden cronológico que salteados.Si se estudian los huesos del esqueleto es preferible seguir un orden: por ejemplo, empezar por los huesos de la cabeza e ir descendiendo. Cuando se estudian los ríos de España es más fácil seguir un recorrido: por ejemplo, empezar por los ríos que desembocan por el norte, descender por el Atlántico y terminar por el Mediterráneo. La información bien organizada se puede almacenar y recordar con una gran exactitud. Por ejemplo, si en historia tenemos que estudiar la expansión del Imperio Romano deberemos seguir un orden cronológico, asociarla con los distintos emperadores, relacionarla con otros hechos históricos del momento (por ejemplo, nacimiento de Jesús).
  • Repetición:  Repetir la información que se está memorizando utilizando uno sus propias palabras. El esfuerzo que se realiza al tratar de recordar la información, sus distintas partes, las ideas principales y los detalles, y el intentar expresar esto con las propias palabras es precisamente lo que ayuda a la memorización. Es un ejercicio intenso, mucho más que leer un texto y tratar de repetirlo sin comprenderlo, pero mucho más provechoso. Hay que evitar una repetición mecánica (tipo “papagayo”).

Para memorizar bien es fundamental una buena concentración, estar motivados y relajados, comprender el material, organizarlo y repetirlo.

Retener

Es fundamental ir refrescando periódicamente los conocimientos aprendidos. Por bien que se haya estudiado una lección si no se repasa periódicamente se terminará olvidando. El estudiante debe utilizar un calendario donde anotar los distintos repasos que tendrá que ir dando a las lecciones con el objeto de llegar a los exámenes con los conocimientos frescos.

Recuperar

El ser capaz de recordar lo que se memorizó va a depender en gran medida de la calidad del registro. Si la lección se estudió bien se recordará con más facilidad. Para una buena recuperación es fundamental haber asimilado lo que se ha estudiado. Esto se consigue trabajando la información y comprendiéndola. La recuperación es más probable que falle cuando se ha memorizado mecánicamente. En estos casos, si uno se bloquea en un punto determinado de la lección va a ser incapaz de recuperar el resto.

Para la recuperación puede ser útil crear pistas y en este sentido el contexto puede jugar un importante papel:

Muchos elementos del contexto existente en el momento del estudio quedan registrados en la memoria. Por ello, hay que tratar de que el contexto en la fase de recuperación sea lo más similar posible al que hubo en la fase de memorización.

Llevar al examen la misma ropa que teníamos que cuando dimos el último repaso, la misma colonia, emplear el mismo bolígrafo (uno especial), … y muchos más.

Resulta útil crear en el momento del último repaso estudio pistas que luego repitamos en el momento del examen.

Anuncios

Estimular la memoria

Durante la niñez los niños muestran un desarrollo significativo de su memoria. Tanto en los niños como en los adultos existe una diferencia entre el reconocimiento y el recuerdo. Los niños recuerdan mejor cuando están motivados para dominar destrezas en general. La motivación hacia la destreza hace referencia a la tendencia de un niño a ser independiente, utilizar estrategias para resolver problemas y tratar de realizar tareas difíciles.

Si a cualquiera de nosotros le preguntaran qué es la memoria, espontáneamente responderíamos diciendo que es la capacidad para recordar hechos, pero lo cierto es que la memoria es un concepto más complejo que abarca otros procesos cognitivos adicionales.

Existen varios tipos de memoria. Podemos hacer una clasificación teniendo en cuenta su duración: hablaríamos de memoria sensorial (visual, cuya duración es de menos de medio segundo y la auditiva, que está en torno a uno y dos segundos); por otro lado, estaría la memoria inmediata o a corto plazo que se alarga hasta casi un minuto y está limitada a pocos aspectos. Un poco más extensa sería la memoria reciente que se desarrolla entre minutos y varias semanas y su capacidad de almacenamiento es mayor que la inmediata, y por último, la memoria remota, que puede mantener la información durante toda la vida.

Complementariamente a esta clasificación podemos diferenciar además según el tipo de información que se almacena. De una parte estaría la memoria declarativa (explícita y consciente), que es la relativa al conocimiento general y relacionada con significados (memoria semántica) y al recuerdo de las experiencias vividas personalmente asociadas a parámetros espacio-temporales (memoria episódica) y, por la otra, la memoria procedimental, que es la que tiene que ver con las destrezas o habilidades aprendidas, por ejemplo, la que empleamos cuando se practica algún deporte, ésta se activa de manera automática e inconsciente en forma de secuencias motoras o estrategias cognitivas.

Proceso de almacenamiento.

El proceso de almacenamiento de contenidos tiene lugar en tres fases:

  1. La codificación, en este momento se recibe y procesa la información procedente del entorno.
  2. La fase de almacenamiento, en ella se genera un registro permanente de la información codificada previamente, y,
  3. La fase de recuperación, que consiste en hacer consciente la información almacenada en respuesta a un estímulo para poder utilizarla.

Estado de animo

Para potenciar la memoria y generar recuerdos más eficaces hay que tener en consideración todos los procesos adicionales que intervienen en las diferentes etapas del proceso de almacenamiento y cómo afectan, ya que podemos generar estrategias diferentes para cada una de ellas. El estado de ánimo es una variable que influye significativamente en nuestra capacidad para recordar. Normalmente, los acontecimientos acordes con nuestro estado de ánimo se encuentran más accesibles: si estamos tristes nos acordaremos más de los sucesos negativos acontecidos. Además, el grado de activación que mantengamos también influirá en el recuerdo posterior. Se requieren niveles medios de activación para que la información se recuerde mejor; cuando estamos en momentos de mucho estrés podemos bloquearnos y la información se vuelve inaccesible.

La atención

La atención cobra un papel muy relevante en la memoria, precisamente porque ésta es imprescindible en la primera fase de almacenamiento. Si no soy capaz de codificar adecuadamente los estímulos recibidos del exterior, la información que archive se verá afectada; muchas veces, el problema no está en que no sea capaz de recordar un suceso, sino en que no puse la debida atención, además ésta, a veces, nos juega malas pasadas, volviéndose selectiva y centrándose en algunos aspectos y obviando otros. “La visión en túnel” sería un modelo de ello, cuando sufrimos un atraco, por ejemplo, el foco de atención está dirigido al arma y no tiene en cuenta otros detalles. Es importante también mencionar que las reservas cognitivas que cada uno hayamos ido generando afectan sobremanera. Una persona que está acostumbrada a realizar trabajos cognitivos tiene un entrenamiento especial y habrá desarrollado estrategias que utilizará espontáneamente. Adicionalmente, existe lo que llamamos efecto primacía y efecto recencia, que hacen referencia a que nuestra capacidad de recuerdo se ve influida según el orden de presentación de la información, los contenidos presentados tanto en primer como en último lugar tienden a recuperarse con más facilidad.

¿Qué podemos hacer para estimular nuestra memoria teniendo en cuenta todos estos procesos?

  • La atención es un aspecto básico por lo que es importante que la trabajemos activamente siendo más conscientes de ella en los momentos en los que la prestamos. Un ejercicio práctico que ayuda a ello consiste en que cuando quiero recordar algo me diga a mi mismo “párate”, “piensa” y me repita una frase que me ayude a ser más consciente de ese momento, por ejemplo, “he metido las llaves en el bolsillo interno del bolso”.
  • Cuando me está siendo difícil recuperar un concepto, de nada sirve intentar por todos los medios recordarlo ya que lo que conseguimos es ponernos ansiosos y bloquearnos. Lo mejor es cambiar de tarea liberando así la atención y lo que suele ocurrir es que el recuerdo suele aparecer por sí solo.
  • Para que algo se memorice es necesaria la repetición o el ensayo consciente de un hecho.
  • Cuando algo se ha olvidado, reflexionar sobre qué tipo de cosas estábamos haciendo en ese momento, en qué lugar, con qué personas, nos puede servir de apoyo porque esto nos ayuda a recuperar la información por estar ésta asociada a algún detalle de estos.
  • La asociación es otra estrategia a emplear, cuando quiero recordar algo si lo asocio con un conocimiento que ya tenga asimilado o con algún elemento muy llamativo o de interés personal lo podré rescatar luego con más facilidad.
  • El encadenamiento. Consiste en interrelacionar los elementos que quiero aprender y es especialmente útil para recordar listados.
  • El método de las iniciales. Utilizar la primera sílaba de cada palabra que quiero almacenar y formar otra con ellas.
  • La técnica de los lugares. Consiste en utilizar un contexto familiar y asociar a cada uno de sus elementos un concepto que quiera recordar. Por ejemplo, utilizar la propia casa y su distribución, o un recorrido que se haga habitualmente.
  • La categorización. Ayuda a organizar la información en bloques en función de una característica que ayude a agruparlos. De esta manera la información adquiere un sentido y es más fácil recordarla después.
  • Almacenar el mayor número de detalles posibles del objeto o concepto que quiera recordarse, utilizar para ello los cinco sentidos, imágenes, olores, sonidos, etc.
  • Utilizar siempre los mismos lugares específicos para colocar los objetos, así el objeto quedará asociado con el lugar.
  • Establecer una rutina facilita que cualquier comportamiento se convierta en hábito y que después éste se desarrolle automáticamente.
  • El control externo puede ayudarnos a recordar sirviéndonos de claves externas, por ejemplo usar agendas, colocar el objeto en un lugar muy visible, cambiarnos el reloj de mano, etc. Aunque no es recomendable un excesivo uso de ellos pues esto evitaría que pusiéramos en marcha recursos propios y que estimulásemos nuestra memoria.
  • Autoinstrucciones. Utilizar un lenguaje interno que guíe nuestro comportamiento potencia que se recuerden mejor todos los pasos a seguir para llevar a cabo una actividad.

A veces, sin saberlo, todos hemos aplicado técnicas de memorización en varios momentos de nuestra vida. Conocer cómo aplicarlas y practicarlas nos aporta grandes beneficios en nuestra vida diaria.

Estrategias prácticas para maximizar la memoria en niños, adolescentes y adultos

  • Memoria- Repasos frecuentes de los contenidos.
  • Repetición y elaboración comprensiva de conceptos.
  • Evitar atracones de estudio de última hora.
  • Tiempos de descanso pautados durante el estudio.
  • Uso de estrategias nemotécnicas. Por ejemplo el método de los lugares, método de la cadena, etc.
  • Uso de esquemas, mapas conceptuales, resúmenes, etc.
  • Entender los conceptos que se quieren memorizar. Para ello es útil desarrollar los contenidos con palabras propias.
  • Asociar contenidos nuevos con los que ya se tienen facilita su aprendizaje y posterior recuerdo. Mediante la comparación, las analogías, el contrario, etc.
  • Visualizar el contexto en el que se estaba estudiando ayuda a recordar mejor.
  • Utilizar un ritmo o melodía asociado a un texto ayuda a memorizar contenidos.
  • Identificar qué tipo de memoria es la predominante y adecuar el método de estudio a ella potenciando las herramientas concretas para cada una de ellas.
  • Efecto techo. Aprender a discriminar las ocasiones en que un exceso de esfuerzo en la tarea (repaso, lectura, repetición, etc.) no sigue obteniendo rendimiento o éste es nimio.
  • Hay momentos en los que se producen bloqueos con determinadas materias, lo recomendable es cambiar de tema y en otro momento retomar el anterior.
  • Organizar el tiempo de estudio y la cantidad de materia mediante planning, siendo realistas con el tiempo real que se dispone, no acumulando demasiada materia y planificando descansos.
  • Enriquecer el tiempo de ocio con actividades que requieran esfuerzo mental y restringir aquellas más pasivas.
  • Hábitos saludables de vida.
  • Utilizar juegos que potencian la memoria, como por ejemplo Brain Training, sudokus, etc.