Archive for the ‘Artículos de Educación’ Category

Veranos anglófonos en cuatro estaciones

Acampar en territorio íbero sin decir una palabra en español. Pasear por los vetustos aularios de los mejores colegios británicos, disfrutar de la hospitalidad que emana de la verde Irlanda. Practicar conversación ante las olas del Pacífico, conocer parajes espectaculares en las antípodas. Existen miles de caminos para aprender inglés en verano.

Para aprender un idioma, hay que mascarlo, convivir con él, afrontar situaciones en las que el recurso al español resulte estéril. Y otra evidencia: en edades tempranas, esta asimilación fluye mucho más rápido. El mito del “niño esponja” adquiere todo su sentido cuando nos referimos a las habilidades lingüísticas, especialmente de conversación.

El verano está a tiro de piedra y ha llegado el momento de planificar las estancias idiomáticas, tengan lugar aquí o en el extranjero. Son fechas de frenética actividad para el crisol de colegios, empresas y organizaciones que ofertan este tipo de productos. Algunos de los mejores platos están a punto de acabarse, así que es hora de concretar qué estamos buscando, rastrear sin prisa el surtido disponible y decidirse antes de que sólo quede plaza en opciones más dudosas.

En apariencia, la vía más segura para una inmersión real pasa por cruzar los Pirineos o saltar el charco. Viajar a países anglófonos parece garantizar que el chaval tendrá que hablar inglés sí o sí, que convivirá con amigos de todas las nacionalidades y que Cervantes quedará gradualmente marginado en sus relaciones.

Muchas veces –probablemente la mayoría– así ocurre. Pero también es posible que nuestro hijo regrese sin haber aprendido nada. Quizá hubiera merecido más la pena apuntarle a un buen campamento “only english” a 100 km de casa. Ante una oferta inabarcable, sólo cabe determinación, contraste y paciencia.

Académico: clases y algo más

Decir que existen cursos de verano para aprender inglés con un perfil estrictamente académico sería casi una falacia. Salvo en esos casos en los que el alumno acude a clase unas horas al día y va a dormir a casa (academias, programas concretos organizados por los propios colegios…), existe una tendencia al alza hacia aderezar cada vez más la enseñanza lingüística con todo tipo de atractivos que amenizan la experiencia del chaval. Incluso en los cursos de régimen diario, sin alojamiento externo, los organizadores suelen tratar de combinar el aprendizaje idiomático con otro tipo de actividades (sobre todo deporte).

Aún así, buena parte de la oferta se presenta ante el público con un marcado perfil lectivo, dejando bien claro que todo lo que no forme parte del objetivo básico (mejorar el inglés) son “actividades complementarias”. La cantidad de cursos y estancias con sus respectivas fórmulas particulares resulta inabarcable. Por fortuna, la Asociación Española de Promotores de Cursos en el Extranjero (Aseproce) aglutina en su web (www.aseproce.org) a la empresas nacionales más solventes.

Uno puede pasar horas y horas indagando hasta topar con el opción que mejor se ajuste a su bolsillo y a sus intereses. Además de incluir enlaces a todas sus compañías asociadas, el portal recomienda ofertas, incluye una sección de consejos y resume las ventajas de los destinos más habituales, entre otros servicios.

Otra camino pasa por acudir directamente al British Council (www.britishcouncil.org/spain), que obviamente puede alardear de un tácito certificado de calidad del que no pueden presumir otras organizaciones. El British atesora además una doble ventaja: ofrece cursos estivales para todas las edades en sus delegaciones en nuestro país (Madrid, Barcelona, Bilbao, Valencia…) y facilita el contacto con empresas y centros británicos especializados en la enseñanza del idioma. Para no caer en el pecado del monopolio anglófono, os dejamos también las direcciones del Institut Français (www.ifmadrid.com; esta web corresponde a su sede en Madrid y enlaza con las demás) y el Goethe Institut (www.goethe.de). Todo lo dicho para el British Council sirve también para ellos.

Finalmente, existe la posibilidad de ir por libre y organizar la estancia de tu hijo sin intermediarios, contactando directamente con colegios foráneos. El Rugby School (www.rugbyschool.net), uno de los colegios privados con más alcurnia en Inglaterra, dispone en julio de varios programas para alumnos extranjeros de Secundaria: uno general, otro especializado en diseño y otro que presta especial atención a la práctica de un deporte. Adivinad cuál.

Aventura-temático: doble reto

El clásico campamento en el que lo que prima es el contacto con la naturaleza y el espíritu de cooperación mantiene intactos sus pilares como unas de las apuestas más firmes del mercado por aprender inglés durante el estío. Pero con el boom de los deportes de aventura –que por motivos de organización reservamos para este bloque temático y no para el siguiente–, el modelo “fogata y cumbayá” se ha ido transformando (en algunos casos) en una experiencia que conjuga convivencia idiomática con todo tipo de sorpresas y adrenalina controlada. Escalada en las Montañas Rocosas, rafting en Nueva Zelanda, senderismo por los Highlands escoceses…

También en España abundan las empresas que venden packs de aventura/vivenciales más idiomas, aunque la calidad varía mucho. En algunos casos, los monitores son nativos y el ambiente multinacional. En otros, a los chavales se les habla con acento castizo y tratan exclusivamente con alumnos españoles. La empresa andaluza TECS (www.tecs.es), fundada en 1997 por David Randell, propone un amplio abanico de programas temáticos. Uno de ellos (Go!) está concebido “sólo para aventureros intrépidos” e incluye kayak, rappel, escalada…

Amén de programas más tradicionales, www.roseysummercamps.ch ofrece la posibilidad de alojarse a los pies de los Alpes suizos, experimentar los mejores subidones naturales (tienen hasta salto en paracaídas) y participar en un “proyecto verde” cuyo fin es inculcar valores medioambientales. Sin cruzar los Pirineos, Pueblo Inglés (www.puebloingles.com) se ha ganado una reputación de estrictas normas “only english” en su red de enclaves rurales repartidos por toda la geografía española.

Y si prefieres que tus hijos se involucren en un proyecto cooperativo ecléctico y , Granja Casa Vieja (www.granjacasavieja.com) combina cuidado de animales, artesanía, reforestación, días temáticos de inspiración étnica…

También empieza a estar de moda la modalidad “inglés+ciencia”. El King´s College (www.kingsinternational.es) madrileño organiza estancias en el Concord College (Inglaterra) para que los estudiantes realicen experimentos químicos o proyectos de biología mientras mejoran sus competencias lingüísticas. Para una alternativa más asequible, sin salir de España, prueba en www.mathcamp.eu.

Intercambio: hermanamiento angloespañol

¿Quieres eliminar de un plumazo el riesgo de que la inmersión lingüística que aspiras para tu hijo fracase por la lógica tendencia a hacerse amigos hispanohablantes en territorio anglófono? Entonces decídete por el clásico alojamiento en familia de acogida, a ser posible con su correspondiente intercambio con un alumno foráneo de su edad. Aquí no hay duda: al menos durante buena parte del día, tu hijo CONVIVIRÁ en inglés.

Es también probable que el estudiante se integre como uno más en la pandilla de colegas de su hermano o hermana transitorios, de forma que su tiempo libre también transcurrirá sin temor a la “ñ”. Asegúrate de que la empresa que gestione la estancia disponga de un escrupuloso sistema de filtros al seleccionar a las familias de acogida. Education First (www.ef.com.es) cuenta con años de experiencia. Y sin salir de España, Chit-Chat (www.chit-chat.es) aloja a alumnos españoles en familias extranjeras instaladas en la Comunidad Valenciana.

Deportivos: gol por la escuadra a los phrasal verbs

Combinar el aprendizaje idiomático con la práctica deportiva no es un invento de última generación. De hecho, la inmensa mayoría de estancias lingüísticas –sea cual sea su formato– incorpora algún tipo de ejercicio físico como parte integral de su oferta. Sí hablamos de un fenómeno relativamente reciente al referirnos a la proliferación de combos en los que idioma y deporte cobran la misma importancia. El surtido se antoja enorme: desde equitación en Suiza hasta surf en Hawai. Nos centraremos en los deportes de masas dentro de nuestras fronteras.

El sueño de millones de chavales españoles: participar en un campo de verano del Real Madrid o el Barcelona (respectivamente, www.campusexperience.es y www.fcbarcelonasoccercamps.com). Ambos clubes fusionan en su oferta estival goles por la escuadra y phrasal verbs, y también activan programas destinados a mejorar el tiro a canasta y los verbos irregulares. Las plazas comienzan a escasear: si lo ves como opción predilecta para tu hijo, ha llegado el momento de darse prisa. Ampliando los horizontes del deporte rey, el portal www.soccercampsinternational.com despliega información perfectamente organizada sobre los campus veraniegos de los grandes equipos europeos.

Para émulos de Nadal, el Caxton College, en Valencia (www.caxtoncollege.com), dispone de un atractivo paquete que combina raqueta y clases de conversación con profesores nativos. Y si lo suyo es el baloncesto, puedes buscar en www.traveltuition.com: introduce la palabra “basket” y ante ti aparecerán opciones en Boston, Pensilvania, etc…

Anuncios

Smartick: mejorar en matemáticas… y en autoestima

Las matemáticas son, quizá, la asignatura que menos simpatía despierta. Encontrar una fórmula para enseñarlas de un modo divertido, eficiente y atractivo para el niño es una tarea difícil, pero parece que Smartick lo ha logrado. “Es como un juego para ellos, muy motivador, que les encanta”

Buen resultado

¿Los resultados? “Los avances en cuanto a cálculo mental, numeración y operaciones han sido muy positivos. Se trabaja la agilidad mental, y algunos aspectos que no se dan en los programas habituales, como contar al primer golpe de vista”, revela. La evaluación de este plan piloto es que el 94% de los participantes (entre los que estaba también un grupo de niños con altas capacidades), mejoró su capacidad de cálculo; el 70% incrementó su nota de matemáticas y más del 50% subió la nota en otras asignaturas.

Smartick es un método de enseñanza online, que da todo el protagonismo al niño, ya que pretende adaptarse al alumno, y no al contrario. Trata de que cada uno alcance su máximo potencial, pero de una forma lúdica y divertida.

Así, el programa se organiza en sesiones diarias de 15 minutos que el escolar puede realizar en el ordenador en el momento en que le apetezca. A través de juegos, se van consolidando distintos niveles, y el niño es consciente en todo momento de sus progresos, ya que se utiliza la técnica del refuerzo positivo. Como premio al final de la semana “pueden abrir una serie de casas (de Einstein, de Aristóteles…) de su mundo virtual, donde hacen actividades, pueden configurar su propio avatar…

Pero, más que eso, lo que les gusta realmente es haberlo conseguido. Los padres o profesores ejercen como tutores, y son informados mediante correo electrónico de los progresos de los niños. De hecho, no es necesario que estén presentes mientras ellos hacen los ejercicios.

Aumentar la autoestima

Uno de los puntos más interesantes de Smartick, según sus usuarios, es que aumenta la autoestima de forma muy significativa en los niños. “El cambio, sobre todo en niños que atraviesan por dificultades en el aula o que se estancan, es increíble. Se sienten más seguros, capaces de hacer algo nuevo, se enfrentan a los nuevos retos de forma más positiva, dejan a un lado el ‘yo no puedo’ y se suelen poner al mismo nivel que sus compañeros”, destaca la profesora.

Si deseas probarlo entra en www.smartick.es

Aulas de enlace. Un puente hacia la integración

¿Qué alternativas hay cuando un niño chino, marroquí, rumano, húngaro… llega a España y debe incorporarse al sistema escolar sin conocer el idioma? La respuesta está en las aulas especializadas donde aprenderá castellano antes de integrarse en un grupo de referencia según su edad.

Prevenir el fracaso escolar entre la población inmigrante es casi imposible si no existen determinadas bases, como un conocimiento de la lengua en la que continuará su enseñanza obligatoria. Partiendo de esta realidad, desde hace unos años en muchas Comunidades Autónomas se han puesto en marcha aulas especiales para incorporar a este alumnado.

Reciben distintas denominaciones, como Aulas de Acogida en Cataluña, Islas Baleares y Murcia; Programas de Refuerzo Lingüístico, en el País Vasco; Aulas Temporales de Adaptación Lingüística, en Andalucía y Extremadura; Aulas de Inmersión Lingüística, en Navarra y La Rioja; Programas de Acogida al Sistema Educativo, en la Comunidad Valenciana; Aulas de Enlace, en la Comunidad de Madrid.

¿A quién van dirigidas?

Las Aulas de Enlace fueron creadas como una iniciativa experimental dentro del Programa “Escuelas de Bienvenida” que pretendía incorporar, en las mejores condiciones, al alumnado extranjero dentro del sistema educativo. Sus destinatarios son alumnos de Segundo y Tercer Ciclo de Educación Primaria y de Educación Secundaria Obligatoria escolarizados en centros sostenidos con fondos públicos (colegios públicos y concertados). Los requisitos básicos para entrar en un Aula de Enlace son dos:

  • Que el alumno desconozca la lengua española.
  • Que el alumno presente un grave desfase con respecto a los conocimientos básicos que le corresponderían por edad por haber tenido una escolarización irregular en su país de origen.

Así, pues, pueden incorporarse a las Aulas de Enlace niños y jóvenes de entre 8 y 16 años que accedan por primera vez al sistema educativo español, y en el mismo año de su llegada.

¿Cuáles son sus objetivos?

Los objetivos del Aula de Enlace tienen dos líneas: por un lado, favorecer el aprendizaje académico y, por otro, ayudar a la integración social y escolar de ese alumno. Por ello, se hace especial hincapié en dotarlo de competencias lingüísticas y comunicativas que le faciliten su proceso de aprendizaje, para lo cual se realizan las adaptaciones curriculares que sean necesarias. Asimismo, se trabaja en su incorporación al entorno escolar y social, procurando que se produzca tanto en el menor tiempo posible, como en las mejores condiciones.

¿Cómo funcionan?

Es la Comisión de Escolarización la que propone a los padres que su hijo se integre en un Aula de Enlace. Se trata, pues, de un recurso totalmente voluntario que los progenitores pueden aceptar o rechazar. Si dicen que sí, el niño entrará a formar parte del Aula de Enlace del colegio elegido. En ella habrá entre 5 y 12 niños de edades similares, a cargo de uno o dos profesores. Cada escolar tiene un grupo de referencia, según su edad, con el que va a compartir ciertas clases.

Es decir, dará una serie de materias en su Aula de Enlace (sobre todo, lengua española), pero progresivamente se irá incorporando a asignaturas de su curso, como Educación Física, Educación Artística, Plástica y Visual, Tecnología, Música o cualquier otra en la que el alumno se encuentre especialmente motivado.

El escolar puede estar en un Aula de Enlace un máximo de nueve meses, en el mismo curso académico o en dos consecutivos. Pero ¿qué sucede cuándo acaba su formación en ella? Si su preparación ha sido satisfactoria, puede pasar a integrarse en su grupo de referencia en el mismo colegio (o en otro si no hubiera plaza). En caso de alumnos mayores que no alcancen los objetivos previstos, pueden ser derivados, previa valoración por el equipo educativo, a otro tipo de programas, como los de Educación Compensatoria o los de Cualificación Profesional Inicial.

Profesores muy motivados

En la Ley que regula las Aulas de Enlace se aconseja que los profesores que estén al frente de las misma cuenten “con formación o experiencia en enseñanza del español o del español como segunda lengua y, en todo caso, con experiencia en atención al alumnado extranjero o con necesidades de compensación educativa”.

El profesorado de las Aulas de Enlace lleva a cabo tareas docentes, de tutoría, de seguimiento y evaluación y está adscrito al Departamento de Orientación del centro. Según diversos estudios, se trata de profesionales con una alta motivación por su trabajo (más de la mitad piden este destino) y que valoran de forma positiva la función que desempeñan las Aulas de Enlace dentro de la integración escolar del alumnado inmigrante.

Víctimas de la crisis

Las Aulas de Enlace comenzaron a funcionar en el curso 2002-2003 en la Comunidad de Madrid y, desde ese momento tuvieron un gran crecimiento, hasta sumar más de 200 en el curso 2006-2007. Sin embargo, han sido víctima de un declive significativo que las mantiene en la actualidad únicamente en la escuela concertada, donde sus resultados siguen siendo muy satisfactorios.

Una Capacidad: La Resiliencia

Desarrollar resiliencia, la capacidad para afrontar con éxito la adversidad, el trauma, la tragedia, las amenazas, etc., puede ayudar a manejar el estrés y los sentimientos de ansiedad e incertidumbre. Sin embargo, que los niños sean resilentes no significa que no experimentarán dificultades o angustia. La buena noticia es que la resiliencia es una capacidad que puede aprenderse.

El concepto de resiliencia se refiere a la capacidad que tienen algunas personas para afrontar y reponerse a la adversidad. Estas personas cuentan con una serie de recursos que les hacen menos vulnerables a desarrollar traumas manteniendo un estilo de afrontamiento activo ante los problemas que les lleva a no rendirse. Las personas que han desarrollado esta capacidad consiguen mantener un equilibrio durante todo el proceso sin que afecte a su rendimiento y a su vida cotidiana. Lo que no significa que las personas resilientes no sufran; los acontecimientos les afectan igual, lo que les hace diferentes, es su manera de enfrentar estos problemas siendo capaces incluso de salir reconfortados y enriquecidos de estos sucesos. Son personas con una capacidad extraordinaria para resistir y rehacerse después de un suceso traumático.

La resiliencia es un concepto al que se le ha prestado poca atención hasta hace relativamente poco tiempo. En la actualidad, hay muchas investigaciones al respecto, sobre todo, desde la psicología positiva. Todas coinciden en que estas personas disponen de unos rasgos que les ayudan a enfrentar las dificultades de forma adaptativa. Algunas de estas características serían:

  • Son personas comprometidas con lo que hacen y con una fuerte sensación de control sobre los acontecimientos, tienen una actitud abierta ante los cambios en la vida y toleran bien la incertidumbre. Estos factores facilitan que interpreten las experiencias dolorosas como una parte más de la existencia y los problemas como retos.
  • Tener un propósito significativo en la vida y creer que uno tiene el poder de influir en lo que le sucede a su alrededor y que puede aprender de ello. Cuando tenemos algo por lo que luchar y nos sentimos capaces de hacerlo es más fácil vernos motivados para seguir, como decía Nietzsche “Aquel que tiene un porqué para vivir puede enfrentarse a todos los comos”.
  • Capacidad para experimentar emociones positivas y favorecerlas. Se ha comprobado como las personas que son capaces de experimentar emociones positivas en situaciones estresantes compensan el daño de las negativas disminuyendo su impacto.
  • Autoestima bien estructurada y firme que facilita la seguridad en uno mismo y una autoimagen positiva, que permite a la persona considerarse como lo suficientemente valiosa y capaz para afrontar momentos vitales difíciles.
  • Capacidad de abstracción y de introspección. Es necesario que la persona tenga la capacidad suficiente como para reflexionar, tomar conciencia y hacerse preguntas acerca de lo que le ocurre.
  • Distanciamiento emocional. Se refiere a la capacidad para distanciarse de los problemas y poder mantenerse independiente a ellos sin dejarse absorber por las emociones y poder así disponer de más perspectiva. Ello facilitará el manejo de los sentimientos e impulsos negativos derivados del problema vivido.
  • Apoyo social. Estas personas disponen de algún lazo estrecho e íntimo que cubre su necesidad de afecto y les genera estabilidad.
  • Iniciativa. Los individuos resilientes parten una de actitud proactiva respecto a su medio y a su futuro.
  • Capacidad de desdramatizar los acontecimientos y mantenerse optimista y con sentido del humor a pesar de todo.
  • Aceptación de aquello que no puede cambiarse y aprender a tolerar la frustración que ello produce desviando el foco de atención hacia lo que sí puede cambiar.
  • Creatividad y flexibilidad para adaptarse a las nuevas situaciones.
  • Pensamiento crítico. Capacidad de aprender de los propios errores y verlo como oportunidades de mejora y aprendizaje.
  • La habilidad para hacer planes realistas y seguir los pasos necesarios para llevarlos a cabo.
  • Son buenos comunicadores y disponen de buenas estrategias de solución de problemas.

La resiliencia incluye factores que pueden aprenderse y desarrollarse, no es una capacidad que se tiene o no se tiene. De ahí la necesidad de fomentar estos recursos en los niños desde que son pequeños favoreciendo la adquisición de éstos y por ello mayor fortaleza para enfrentarse a las adversidades.

Qué podemos hacer para favorecer la resiliencia:

  • Mantener relaciones sociales variadas y de calidad. Aceptar ayuda y apoyo del otro favorece mi resistencia a los acontecimientos adversos.
  • Mantener una actitud positiva frente a los problemas y no verlos como obstáculos insuperables. No podemos evitar que ocurran las cosas pero si podemos cambiar nuestra forma de reaccionar ante ellas. Intentar buscar maneras sutiles de sentirse mejor intentando quedarnos con aquellos detalles más positivos o neutros y no solo con los negativos.
  • Aceptar el cambio y las dificultades como parte de la vida y no lamentarse por ello, al contrario, centrar el esfuerzo en ver qué es lo que se puede hacer para cambiarlas.
  • No evitar los problemas, esconderse de un problema no hace que éste se resuelva sino que cada vez sea más grave.
  • Plantearse expectativas realistas y dividirlas en pequeños pasos admisibles nos llevará a conseguir pequeños logros que nos motivarán para seguir adelante en nuestros propósitos y llegar a la meta.
  • Dentro de lo ocurrido buscar siempre los elementos más positivos. A veces como resultado de una situación traumática descubrimos nuestra capacidad de superación y podemos sentir que hemos crecido como personas. Podemos percibirnos menos vulnerables y desarrollar un mayor aprecio por la vida.
  • Cultivar una sana autoestima.
  • No magnificar los sucesos ocurridos intentando considerar la situación en su globalidad y mantener una perspectiva a largo plazo.
  • Nunca perder la esperanza. Una visión optimista permite esperar que ocurran cosas buenas en la vida. Es mejor centrarse en lo que se quiere en vez de preocuparse por lo que teme.
  • No olvidar cuidarse y prestar atención a cada una de nuestras necesidades. Llevar un hábito de vida saludable nos ayuda a estar más preparados para afrontar lo que nos venga.

Consejos a los padres:

  • Los padres deben actuar como modelos de responsabilidad, mostrando un estilo de afrontamiento activo frente a las dificultades. Manteniendo una actitud positiva y normalizando, en la medida de lo posible, los problemas.
  • No caer en la sobreprotección ya que esto fomenta un sentimiento de dependencia y vulnerabilidad en el niño.
  • Dotarles de responsabilidades adecuadas a su edad y capacidades repercute de forma positiva en su percepción de competencia y autonomía.
  • Fomentar un diálogo abierto en el que se les permita e impulse a pensar por ellos mismos y que esté abierto a posibilidades.
  • Provocar oportunidades en las que el niño pueda poner en marcha sus recursos.
  • Generar entornos variados donde se pueda enriquecer de multitud de experiencias diferentes que le enriquezcan como persona.
  • Mantener unas expectativas positivas y adecuadas por parte de los padres comunicadas de forma directa y con claridad al niño que le orienten a proponerse metas que le fortalezcan y motiven.
  • Promover en ellos el aprendizaje del esfuerzo.
  • Mantener una actitud cálida, empática y de escucha.
  • Apoyo entre los miembros de la familia.

La Figura del Educador Social: El Educador de Calle

¿Quiénes pasan en la calle una gran parte de su tiempo?, ¿qué vivencias se dan en la calle?, ¿qué hacen en la calle niños y jóvenes? Cada vez más se conoce y reconoce la importancia y la función que desarrolla el Educador Social en la calle, entre los chicos y jóvenes en situaciones de marginación e inadaptación social, aunque la labor de este profesional se puede aplicar a diferentes grupos de edad, sectores y niveles de intervención.

¿Cuál es la figura del educador social?, ¿puede ser la calle un ámbito educativo?, ¿qué puede hacer un profesional de la educación en un medio abierto como es la calle?…

Muchas son las definiciones dadas acerca de lo que significa la figura del educador social.  “El/la educador y educadora social es un/a profesional que realiza una intervención socioeducativa con personas y en sus contextos, con el fin de que logren un desarrollo personal y social pleno, y participen, de modo responsable, en los diferentes ámbitos sociales y comunitarios. Desempeña con otros profesionales una función de intervención social y educativa”.

La figura del educador social (educadores especializados, animadores socioculturales o educadores en el tiempo libre, como antes se les denominaba) nace para dar respuesta a diversas carencias sociales, educativas, culturales y de ocio de nuestra sociedad, y es precisamente con su actuación en estos contextos, donde la profesión de educador social ha adquirido unas competencias específicas que la han diferenciado de otros colectivos profesionales. A lo largo de los años esta figura se ha ido redefiniendo continuamente, adaptándose a las circunstancias y necesidades sociales.

El Educador Social en una persona dedicada a la educación dentro del ámbito de la educación no formal. Pero, a pesar de esto, en la actualidad algunas comunidades autónomas cuentan con la presencia del educador social en la escuela, como una figura más dentro del Departamento de Orientación de los Institutos. Sus ámbitos de trabajo incluyen funciones relacionadas con la prevención y control del absentismo, educación para la salud, educación para el ocio, desarrollo de habilidades sociales, prevención del acoso entre iguales, control de conductas disruptivas, conexión con el entorno y vigilancia a los alumnos que utilizan transporte, así como aquellas que les sean encomendadas por el equipo directivo en el ámbito de sus funciones.

Ya sea dentro o fuera del ámbito escolar, este profesional, tratará de atender esos aspectos de los que no se ocupa la educación reglada o formal.

La labor socioeducativa que realiza este profesional, se puede aplicar a diferentes grupos de edad, sectores (salud, justicia, servicios sociales, ocio) y niveles de intervención (prevención, riesgo y reinserción).

El Educador Social actualmente lo podemos encontrar en diferentes ámbitos de actuación como:

  • Centros, entidades o instituciones de régimen “cerrado”: centros de acogida, centros residenciales de infancia, centros de tercera edad, etc.
  • Medio abierto: educadores de calle, ejecución de medidas judiciales, desarrollo comunitario.
  • Servicios de: Atención Primaria, Servicios Sociales, Sociopedagógicos municipales, de barrio…
  • Drogodependencia
  • Consejerías de Juventud
  • Centros de ocio y tiempo libre

Como vemos, su trabajo tiene cabida tanto en centros, como en medio abierto o en instituciones y con programas que pueden ser de carácter público o privado.La figura de este educador en medio abierto es muy importante, con una amplia tarea que realizar, desde los contactos con la Administración y sus recursos, hasta la convivencia cotidiana con los jóvenes del barrio.

Puede intervenir dentro o fuera del ámbito escolar desarrollando competencias como diseñar planes, programas, proyectos y actividades de intervención en diversos contextos, promover procesos de dinamización cultural y social, aplicar metodologías específicas para la intervención con distintos colectivos, elaborar y gestionar medios y recursos para la intervención sociocomunitaria, mediar en situaciones de riesgo y conflicto o identificar y diagnosticar situaciones complejas que fundamenten el desarrollo de intervenciones.

El educador social trabaja siempre inmerso en equipos y en redes, de una forma coordinada, para enriquecer su trabajo.

En definitiva, en estos tiempos marcados por la desorientación y desmotivación, se hace esencial esta figura que atiende a las necesidades y problemas de aquellos que necesiten un apoyo y acompañamiento en su desarrollo personal.

La Educación de la Sexualidad

La educación sexual continúa planteando problemas. ¿Deben ocuparse los padres o la escuela? ¿Cómo debe impartirse? ¿Cuándo? Muchas de las dificultades proceden de que es un tema donde aspectos fisiológicos, psicológicos, sanitarios se mezclan con aspectos morales. Por eso, con frecuencia se elevan voces en contra de que esa educación se establezca en la escuela, aunque el Tribunal de Derechos Humanos de Estrasburgo, aun reconociendo el derecho de los padres a decidir sobre la educación moral de sus hijos, ha legitimado la competencia de la escuela.

Parece evidente que niños y niñas deben recibir una correcta información y que los padres deberían proporcionársela. Muchos temen que hablar demasiado pronto puede despertar una curiosidad peligrosa, o que hablar de métodos anticonceptivos puede animarles a experimentar. Muchos temen que imponer normas resulte anacrónico en un momento en que el sexo parece “the last green corner”, el último rincón amable y divertido. Sin embargo, la American Psychological Association ha advertido que estábamos introduciendo a las niñas precozmente en un mundo muy sexualizado.

Es importante distinguir entre “educación sexual” y “educación de la sexualidad”. El sexo es un fenómeno biológico. La sexualidad es un complejo mundo afectivo, simbólico, normativo, moral construido culturalmente sobre el sexo. Una aventura de la humanidad, que ha tenido una trascendental influencia evolutiva, ha sido “sentimentalizar el sexo”. Al hacerlo, ha abierto una gran posibilidad y también una fuente de problemas, por eso mucha gente piensa que hay que trivializar el sexo para eliminar conflictos. Pero conviene no olvidar que si esta postura se generalizara perderíamos uno de los más importantes motores de la humanización.

Todas las culturas han impuesto algún tipo de regulación sexual. A estas alturas, cuando el sexo parece una actividad lúdica y placentera, esa afán moral puede parecernos extravagante.

Pero los antropólogos saben que, cuando algo se repite invariablemente en todas las sociedades responde a una necesidad o a un deseo universalmente compartido. ¿Cuál puede ser en este caso? Fundamentalmente ha habido tres razones para tomarse en serio la sexualidad, y las tres continúan vigentes, y debemos transmitírselas a nuestros hijos.

  • La relación del sexo con la procreación. Una cosa es pasar un buen rato y otra concebir un hijo. Aquí podríamos establecer una norma clara: Tener relaciones sexuales que puedan llevar a un embarazo no querido, sin tomar las precauciones debidas, es una infamia.
  • La fuerza del deseo sexual, que ha sido temido por todas las culturas. El ser humano es el único animal que puede obsesionarse con el sexo, porque las hembras pueden mantener relaciones sexuales fuera del período fértil y porque la imaginación se convierte en sustitutivo del estímulo. El resto de los animales no se pueden permitir este exceso. Si estuvieran ocupados con el sexo durante todo el año serían presa fácil para sus predadores. Era más seguro concentrar toda la función procreadora en un período corto de tiempo. De esta capacidad exclusiva del ser humano podemos sacar una segunda norma: Cualquier adicción- incluida la sexual- es mala porque limita la libertad, y cualquier obsesión- incluida la sexual- también lo es, porque limita el ejercicio de la inteligencia.
  • El sexo crea expectativas sentimentales. Salvo raras ocasiones puramente instrumentales –relaciones sexuales esporádicas e impersonales- la sexualidad despierta una resonancia emocional, que puede complicar la vida. La tercera norma sería: Suscitar mediante la sexualidad expectativas afectivas que no se está dispuesto a satisfacer, no es bueno.

El sexo ha favorecido un modo profundo y beneficioso de vinculación afectiva, lo que recomienda una cuarta norma: Separar el sexo de la afectividad empobrecería las relaciones humanas y por lo tanto no debería aceptarse como norma universal.

Oferta de cursos en el extranjero

El IX Salón de los Idiomas, celebrado en Madrid, constituye la feria más importante del sector y en esta edición ha batido el récord de expositores. La Asociación Española de Promotores de Cursos de Idiomas en el Extranjero (ASEPROCE) ha señalado que el mayor incremento de la demanda se ha registrado en los programas de año escolar.

Cerca de 200.000 españoles saldrán este año al extranjero para realizar un curso de idiomas, lo que representa 50.000 personas más que el año pasado. Además, la demanda ha alcanzado tales proporciones que muchos de los alumnos que deseen cursar un año escolar en los Estados Unidos no conseguirán plaza. El boom por los idiomas se debe a la crisis y al paro, “que nos están obligando a mejorar la formación”. “Si hace unos años dominar el inglés era un valor añadido, hoy es una obligación, porque no saber este u otro idioma es un demérito que te convierte en un analfabeto funcional”, hay gente “que ha hecho los deberes en los últimos años y está trabajando en un tercer idioma, pero la asignatura pendiente de los españoles sigue siendo el inglés”.

En la IX Edición del Salón de los Idiomas celebrada en Madrid, se ha presentado una gran oferta de programas destinados a los que necesitan con “urgencia” los idiomas para acceder al mercado laboral o mantenerse en él y que se preparan para obtener los títulos Toefl, Cambridge, entre otros.

Perfiles

Entre los que cursan idiomas en el extranjero hay tres tipos de perfil:

  • el del niño, que sus padres son conscientes de que debe saber inglés para acceder al mercado laboral
  • el de los universitarios que al finalizar sus estudios perciben que sin el inglés no conseguirán un puesto de trabajo
  • el de los adultos mayores de 30 años que por necesidades laborales deben aprender el idioma

Mientras que Reino Unido e Irlanda siguen siendo los países más demandados para estancias cortas y Canadá y Estados Unidos son las opciones preferidas entre los que ya han salido fuera alguna vez y que cuentan con más tiempo, “están emergiendo destinos nuevos como Australia, Nueva Zelanda, Malta o Sudáfrica, porque todo depende del tiempo que se tenga para viajar y el dinero”.

El coste de un programa depende del contenido porque el curso puede tener 15 clases, 20 o 30 que pueden ser 45, 50 o 60 minutos, lo que varía mucho el precio, “por eso es importante comparar con más de una empresa”. Por término medio, un curso de cuatro semanas para adultos con cuatro clases diarias y alojamiento oscila entre los 2.000 y los 2.200 euros, según el destino, sin incluir el vuelo.

Para los niños se ofertan paquetes cerrados, entre los que figuran un programa en Irlanda o Inglaterra ronda los 2.800 o 3.000 euros o en Estados Unidos que tiene un coste de 3.500 a 4.000 euros.

Idioma prioritario

El 98% de los cursos siguen dirigidos a la enseñanza de la lengua inglesa, porque “el nivel de inglés de los españoles sigue siendo desastroso y eso exige salir fuera para perder el gen del ridículo, practicar el idioma y coger confianza”. Mientras que el francés y el alemán continúan siendo las siguientes opciones, en los últimos cuatro años se está produciendo una importante demanda de chino, también para niños.

Según datos de Eurostat, el 46,6% de los españoles entre 25 y 64 años no sabe ningún idioma y sólo el 22,9% puede escribir y hablar en inglés.

Otra de las demandas se concreta en los cursos especializados para estudiantes universitarios o licenciados que necesitan mejorar sus conocimientos de un idioma en un ámbito específico, como Medicina, Derecho, Arquitectura, Diseño Gráfico o Marketing. En este segmento suscitan especial interés los programas de formación del profesorado, dirigidos a docentes de un idioma como segunda lengua y también a los que imparten materias en inglés o francés en Primaria y Secundaria en centros bilingües. Algunos de estos programas incluyen prácticas en un centro de país que haya elegido el profesor.

Según AECAE (Agrupación Educativa de Cursos Académicos en el Extranjero), uno de los programas que ha experimentado un mayor incremento de la demanda es el de Año Escolar en el Extranjero, que permite realizar un curso equivalente a uno de ESO o de Bachillerato en otro país y garantiza a los alumnos el dominio de otra lengua, sin perder un año, ya que los estudios son convalidables.

Hay cursos “para todas las edades, para todos los gustos y para todos los bolsillos. Se puede practicar una lengua, participando como voluntario en un programa de capacitación de mujeres en Jaipur o disfrutando del sol del Caribe en Barbados, practicando habilidades de liderazgo en Yale o jugando al fútbol”.